En estos últimos años viajar se ha convertido casi en una necesidad básica. Las redes se llenan de imágenes y vídeos de personas que nos cuentan sus experiencias por el mundo… y eso nos gusta, nos interesa y, como es evidente, nos produce un poco de envidia, de la sana, claro.

Ver el mundo a través de sus imágenes nos incita a querer explorar aquello que desconocemos. Está de moda seguir a personas que nos enseñan potentes imágenes y sugerentes vídeos de sus viajes, a los que llamamos “influencers” y que son creadores de contenido significativo en los que confiamos y a los que recurrimos para tener más información de determinados productos o servicios. Si no sabes muy bien qué es un “influencer” y lo que hacen, te recomendamos que leas esta entrada: https://www.40defiebre.com/que-es/influencer

Cuando preparamos un viaje solemos leer entradas de blogs, además de lo que nos llega a través de las redes sociales, compramos una guía, consultamos horarios… En sí la preparación de un viaje resulta emocionante porque no podemos evitar imaginarnos a nosotros mismos paseando por esas avenidas, tomando café en esos locales pintorescos, nadando en una playa de ensueño o descubriendo piezas de la historia en enormes puzles urbanos. Nos gusta viajar. Es entonces cuando, preparando la maleta, pensamos en un factor relevante a la hora de sacar el mayor partido a una experiencia así: hablar idiomas. El poder de la comunicación, que nos abre las puertas al verdadero sentido de viajar, no solo hacer turismo. ¿Por qué estudiar español? Porque es la llave que nos va a ayudar a explorar el mundo. Aprender español nos facilita las relaciones personales y laborales, cubre nuestras necesidades de comunicación y satisface nuestras ansias de conocer todo lo que nos rodea. Un idioma es mucho más que una clase con libro y profesor. Realizar un curso de español en Andalucía se presenta como una experiencia global en la que se aúnan el aprendizaje significativo de una lengua y el descubrimiento de los aspectos socioculturales intrínsecos a ella, junto con el patrimonio que ofrece esta comunidad es algo, simplemente, maravilloso. Una forma de conjugar viaje y enriquecimiento personal.

El proceso de enseñanza aprendizaje está en constante evolución para adaptarse  a las necesidades de aquellos que desean poseer esta llave, este conocimiento que nos ofrece la posibilidad de conocer mundo. La formación continua de los profesores, la constante evolución editorial y una amplia oferta cultural hacen de España el lugar ideal para aprender español. El secreto es bien conocido, involucrar a los alumnos en una experiencia que no solo es interesante y significativa, sino que además es motivadora y divertida. La introducción de elementos del juego en la enseñanza (gamificación) o la clase invertida (flipped classroom) favorecen el aprendizaje autónomo de alumno y permiten sacarle más rendimiento a un curso de español. De hecho, las experiencias de escape (escape room), que están tan de moda, comienzan a tener su lugar en un programa de clase, una vez se han adaptado a los contenidos del curso y al perfil de los alumnos. Sin duda, otra herramienta más para hacer del aprendizaje de un idioma una experiencia fantástica e involucrar al alumno en su propio proceso de aprendizaje. Todo ello no es más que un conjunto de experiencias que logran que realizar un curso de español en España sea una experiencia única.

 

Miguel Ángel Albujer Lax
Jefe de estudios en Proyecto Español.

Foto: Mara Dadone.