Empecé mi tiempo en España el 11 de enero. Los dos primeros meses eran increíbles. Vivía con mi familia española y comía un montón de comida española. La paella que mi madre Eva hace todavía es mi comida favorita de España. Iba con amigos a los bares, las discotecas, y los clubes. La primera vez que fui a un bar en España fue también la primera vez en mi vida dentro de un bar y bebiendo con amigos. Me acuerdo del día que la situación con el coronavirus en España empezó ser muy grave. Fui con mi compañera Emily al castillo pequeño en Alicante, cerquito a la escuela. Queremos andar un poco y ver el anochecer. Sentamos encima de las rocas y hablamos de un viaje a Granada que queremos planear antes de Emily se vuelve los estados unidos. En ese momento Emily solo le quedaba una semana. Estuve acaba de viajar a Madrid con unos compañeros también. Fue el 9 de marzo. Cuando estábamos regresando a nuestras casas, recibimos un correo de nuestra universidad en Florida que nos dijo que debemos volver a los estados unidos en cuanto fuera posible. Yo no lo pude creer. Pensaba que me quedaría tres meses más.

Al final Emily se fue el fin de semana que vino y muchos de mis compañeros de clase se fueron esa semana también. Sam y yo fuimos casi las últimos estudiantes todavía en España, de los que conocimos. Decidí quedarme al menos un mes más en España después de la cuarentena empezó. Sam también decidió quedarse en Alicante. Estaba contenta que todavía tenía Sam como una amiga en Alicante. Pero después de la policía empezó multar a la gente por las calles sin motivas reales, no nos quedamos juntas más. ­­

El primer mes de la cuarentena fue muy duro y difícil para mí. Estaba muy confundida porque no sabía si la mejor decisión fue volver a mi país o quedarme en Alicante. Al final decidí quedarme porque quería disfrutar del tiempo en España aunque no podía hacer lo que quería por culpa del virus.

Durante la cuarentena intenté mejorar la amistad con mi familia española. Mi madre, Eva, me dio unas velas y me contestó que cada noche tenía que encender una vela  porque cada vela significó un día más cerca al final de la situación, un día más cerca al día cuando pudiéramos pasear un poco por la calle. Cada noche Eva, Darío y yo veíamos juntos una película. Nuestras favoritas eran de Tarantino. Él es un director famoso de películas raras pero muy buenas. Mi favorita era Django. También comimos palomitas y chocolate con cola para la cena. Me acuerdo de esos momentos cariñosamente. En esos momentos fue posible para mi acercarme a mi familia. Aprendí mucho de mi familia y sobre mi familia durante la cuarentena. Aprendí mucho sobre los españoles en general también. Eva me enseño como hacer la paella y sus crepes y todo. Disfruté mucho de lo que hice durante la cuarentena en Alicante. No pude salir mucho, solo dos veces a la semana para comprar un poco de comida y sacar la basura.

Obviamente durante todo la cuarentena tenía clases de español. Proyecto Español hizo los grupos de cada nivel y cada día nos conectábamos en línea. Las clases eran casi igual que antes, la única diferencia fue que no no íbamos a la escuela. Al principio fue un poco raro y les echaba de menos mis compañeros de clase pero no era lo peor que fue posible. He continuado las clases de español hasta ahora. Me alegro mucho que poder conectarme a clase aunque estoy en otro país. Pero ahora es el final. Muchísimas gracias a proyecto español por todo el trabajo que ha hecho y que hará en el futuro. Ha sido un gran placer y nos vemos pronto.

Danielle Deckard.