Todos aquellos que eligen Madrid como destino para aprender español, lo hacen por su ubicación (justo en el centro de la península), por su vida nocturna, por su elegancia arquitectónica, por sus habitantes (que tienen fama de ser amables y  abiertos) y, desde luego, por la historia y la cultura que se respiran en cada rincón de la capital.  Aunque no todos lo saben, Madrid no es solo arte, vida nocturna o historia; Madrid es también naturaleza. De hecho, cerca de la capital se hallan muchos paisajes naturales increíbles y poco transitados, cuya visita merece, sin duda, la pena.

Uno de los espacios verdes más preciosos y peculiares de España es la Ruta de las Caras de Buendía, una ruta natural que se encuentra en la provincia de Cuenca (Castilla La Mancha) y que dista menos de dos horas, en coche, de Madrid. En este sentido, llegar al paraje natural con medios de transporte público es bastante complicado, puesto que deberías coger diferentes autobuses y hacer varios trasbordos. Por esta razón, en el caso de que no dispongas de un coche, te recomendamos alquilarlo con tus amistades. Así podréis disfrutar de más autonomía e independencia para explorar este espacio natural.

La ruta de las Caras de Buendía se localiza en las proximidades del pantano homónimo, es gratuito, de libre acceso y tiene una duración de una hora andando, aproximadamente. En este sentido, es una ruta muy sencilla, apta para todas las edades y condiciones físicas (incluso para los más peques, los cuales no dejarán de sorprenderse).

Por lo que concierne a la flora y la fauna, el paisaje natural cuenta con terreno llano de cultivo y olivares; asimismo, la vegetación es muy abundante (sobre todo en lo que atañe a las plantas aromáticas propias del aérea mediterránea); y, por último, hay que destacar la fauna asociada al pantano por la migración de las aves. Sin embargo, a orillas del mismo, en la zona de las esculturas, el paisaje natural predominante termina convirtiéndose en pinos y rocas areniscas.

Actualmente, el circuito cuenta con veinte esculturas y bajorrelieves, de diferentes dimensiones (van desde uno hasta seis metros de altura), esculpidos entre 1992 y la actualidad, por parte de Eulogio Reguillo y Jorge J. Maldonado. Las caras están repartidas en tres grandes grupos y en algunas hay pequeños carteles que ofrecen información adicional (autor, nombre, fecha, dimensiones, etc.). Existe también la opción de apuntarse a unas visitas guiadas que se realizan durante los fines de semana.

Por otra parte, la ruta se encuentra en un entorno ideal para practicar senderismo y, a la vez, disfrutar  de un paisaje sensacional;  así es, caminar entre esculturas impresionantes en plena naturaleza, con las preciosas vistas del entorno del pantano, es una experiencia inolvidable. Aun así, mucha gente acurre al pantano simplemente para aprovechar el día en familia y amigos, haciendo un picnic en los merenderos y, en verano, dándose un baño en el agua del pantano.

En definitiva, en el emblemático paisaje de Buendía (a menos de 140 kilómetros de la capital de España) arte y naturaleza se funden. En este paraje natural las esculturas rompen las fronteras de los museos y de las zonas urbanas, ampliando y exaltando la relación entre escultura y naturaleza.

Proyecto español te recomienda visitar este lugar tan alegórico y desconocido, incluso para muchas personas de la zona. Pásate por la escuela para más información ¡Aquí te esperamos!

 

-Giulia Luongo