Hoy he quedado con Jana, una estudiante de la República Checa, que ha ganado dos semanas de clases y actividades con Proyecto Español como el primer premio de un concurso de redacción organizado por la Agregaduría de Educación de la Embajada de España en República Checa con la colaboración de FEDELE Comunidad Valenciana (Asociación de escuelas de español de la Comunidad Valenciana). Además de las dos semanas de curso, Jana también tiene gratuito el alojamiento en el centro de Alicante con una familia española. Una oportunidad perfecta para disfrutar del verano y mejorar su español a la vez, ya que el año próximo tendrá que tomar exámenes estatales en español para terminar su educación secundaria en uno de los centros bilingües en la República Checa.

Jana me ha confiado que esta es su primera vez viajando sola al extranjero. Sin embargo, dice que tenía más miedo por la situación actual de la pandemia del coronavirus, que por el hecho de viajar sola. Desde pequeña ha viajado mucho con su familia y por lo tanto se siente cómoda en los aeropuertos y no tiene miedo a volar. Lo que le preocupaba era no contagiarse y tener todos los formularios necesarios para entrar en el país. Proyecto Español le ha proporcionado toda la información acerca de las normas para extranjeros, así que Jana no tuvo ningún problema a la hora de cruzar las fronteras.

En Alicante se siente Jana muy a gusto. Aunque no puede estar con su novio, no siente nostalgia por estar lejos de casa ni de su familia. De hecho, piensa que en el futuro volverá a viajar sola, a lo mejor a algún país de Latinoamérica. Como tiene clases solo por las mañanas o solo por las tardes, también ha podido aprovechar su tiempo libre y visitar algunas de las playas en la zona, como la Playa del Postiguet en Alicante, Playa de San Juan o Playa de Levante en Benidorm, adonde fue con su mamá de la familia de acogida. Asimismo ha participado en una de las excursiones al museo MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) organizadas por Proyecto Español. Jana añade que para completar su inmersión cultural también ha probado ya la paella de marisco y la sangría, pero todavía no ha podido ir de tapas, lo que le gustaría hacer antes de irse.

La idea de tener que estudiar en verano, justo después de terminar un curso académico, no es exactamente con lo que sueña la mayoría de los adolescentes y por eso le pregunté a Jana cómo exactamente son las clases de español que tiene aquí con nosotros. Ella me explicó, que a pesar de que dos semanas son un periodo muy corto para mejorar de una forma drástica, ha perdido el miedo a hablar y se siente más relajada cuando tiene que mantener una conversación y expresarse en español, lo que ha logrado gracias a las clases de conversación aquí en la escuela. Añade que una actividad de conversación que le resultó muy interesante fue tener que convencer a sus compañeros de clase para que comprasen una casa con muchos defectos (por ejemplo una casa muy lejos de la ciudad, otra sin agua etc.). Así pudo practicar no solo el idioma, sino también la estrategia de negociar, algo que es muy útil en la vida diaria. Algo a tener en cuenta es que en las clases no se trata solo de estudiar, Jana detalló que en clase también ha conocido a una amiga con la que ha pasado muchas tardes juntas. Jana espera seguir en contacto con ella y con los amigos que ha conocido gracias a Clément, un chico de Francia que también se queda con la misma familia de acogida que ella.

Jana está feliz de haber tenido esta oportunidad en un momento, además, tan atípico como en el que nos encontramos.

Aunque sea solo una semana o todo el verano, tú también puedes aprovechar la gran variedad de posibilidades que te  ofrece Proyecto Español para pasar tus vacaciones de otra forma. Inscríbete en uno de nuestros programas aquí.

 

– Veronika Prokopová.